Inicia en Cuitaboca el festival que celebra a la niñez indígena en Sinaloa
Con música, teatro y sonrisas, fue inaugurado el Sexto Festival del Niño Indígena en esta comunidad del municipio de Sinaloa, marcando el arranque de una jornada cultural que recorrerá siete municipios del estado.
El evento, organizado por el Colectivo Tarahumara Sinaloense en coordinación con el Instituto Sinaloense de Cultura (ISIC), reunió a niñas, niños y familias en la escuela primaria indígena de la localidad, donde se vivió un ambiente de convivencia comunitaria y celebración de las raíces.

Música y teatro llenan de vida el festival infantil
Durante la inauguración, el músico mochitense Óscar Rockmero presentó su set “Canciones del monte”, combinando covers y composiciones propias que fueron acompañadas con aplausos del público.
La jornada también incluyó la obra de títeres “Churrinche contra el fantasma”, a cargo de la Compañía Fulibusteros del señor O, interpretada por Ramón Perea y Óscar Agramón, quienes lograron conectar con el público infantil a través del humor y la interacción.
“Me reí cuando el muñeco se robaba las sandías y el otro lo correteaba”, expresó uno de los niños asistentes, reflejando el entusiasmo generado por la presentación.

Festival del Niño Indígena recorrerá siete municipios de Sinaloa
Las actividades continuarán del 19 al 24 de abril en los municipios de Choix, Sinaloa, Ahome, El Fuerte, Culiacán, Guasave y Juan José Ríos, llevando talleres, espectáculos y dinámicas culturales a diversas comunidades.
El objetivo central del festival es fortalecer la identidad cultural de los pueblos indígenas, así como acercar el arte y la cultura a niñas y niños en contextos comunitarios.
Cultura indígena: una apuesta por la identidad y la inclusión
En el acto inaugural estuvieron presentes integrantes del colectivo organizador, como Hortensia López Gaxiola, además de docentes y personal educativo de la comunidad, quienes destacaron la importancia de generar espacios culturales accesibles.
Este festival no solo representa una celebración, sino también un esfuerzo por visibilizar y preservar las tradiciones indígenas en Sinaloa, apostando por las nuevas generaciones como portadoras de identidad.









