Rubén Rocha Moya niega vínculos con el narcotráfico
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, rechazó de manera categórica las acusaciones en su contra difundidas por autoridades de Estados Unidos, donde se le señala por presuntos vínculos con el narcotráfico. A través de un mensaje en redes sociales, el mandatario aseguró que los señalamientos “carecen de veracidad y fundamento alguno”.
“Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra”, expresó el gobernador, quien sostuvo que en su momento demostrará la falta de sustento de dichas acusaciones.
Acusación en Nueva York sacude el escenario político
De acuerdo con información del Departamento de Justicia de Estados Unidos, se presentaron cargos contra Rocha Moya y otras nueve personas ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en una investigación relacionada con tráfico de drogas y armas.
Las autoridades estadounidenses señalan que los implicados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa para el envío de estupefacientes hacia territorio estadounidense.
El caso quedó bajo la supervisión de la jueza Katherine Polk Failla y forma parte de una indagatoria más amplia sobre redes de narcotráfico y presunta colusión con funcionarios públicos.
“Ataque político contra la Cuarta Transformación”: Rocha
En su posicionamiento, Rocha Moya afirmó que el señalamiento no solo va dirigido a su persona, sino que forma parte de una estrategia para afectar al movimiento de la Cuarta Transformación.
“El ataque no es únicamente a mi persona, sino al movimiento que representamos”, declaró, al tiempo que vinculó las acusaciones con un intento de vulnerar la soberanía nacional.
El mandatario también hizo referencia al artículo 40 de la Constitución mexicana, señalando que su administración se rige bajo principios de soberanía e independencia.
Señalamientos desde agencias de EU
Por su parte, la Administración para el Control de Drogas indicó que el caso evidenciaría un intento deliberado de socavar instituciones públicas mediante la infiltración del crimen organizado.
Funcionarios estadounidenses sostienen que los acusados habrían utilizado posiciones de poder para facilitar operaciones ilícitas, una acusación que eleva la tensión política entre ambos países.
Sin postura oficial del gobierno federal
Hasta el momento, el gobierno de México no ha emitido una postura oficial sobre el caso. Tampoco se han detallado acciones diplomáticas o jurídicas frente a las acusaciones.
Mientras tanto, el gobernador sinaloense insistió en que enfrentará los señalamientos y reiteró que se trata de una “calumnia” que será desmentida con pruebas en el momento oportuno.








