Ciudad de México.– La presión en las carreteras comenzó a ceder. La Secretaría de Gobernación informó que el número de bloqueos realizados por transportistas y organizaciones del campo se redujo a la mitad durante el transcurso del día, tras la intervención del gobierno federal y la apertura de canales de diálogo.
De acuerdo con el corte de las seis de la tarde, los puntos de protesta pasaron de once —registrados al mediodía en nueve entidades— a únicamente cinco, distribuidos en igual número de estados.
La dependencia atribuyó la disminución a los “mecanismos de diálogo institucional” y a la coordinación entre autoridades federales, gobiernos estatales y representantes de los sectores involucrados, en un intento por contener las afectaciones a la ciudadanía sin vulnerar el derecho a la manifestación.
Sin embargo, la tensión no ha desaparecido por completo.
Los bloqueos que aún permanecen activos se ubican en puntos estratégicos del país: en Baja California, sobre la carretera Mexicali–San Luis Río Colorado; en Guanajuato, en el tramo Pénjamo–La Piedad; en Michoacán, en la caseta Contepec de la autopista México–Guadalajara; en Tlaxcala, en la carretera federal México–Veracruz; y en Morelos, en la autopista Siglo XXI, a la altura de Amilcingo.
Ante este escenario, Gobernación reiteró su llamado a las organizaciones para que liberen las vialidades y opten por las vías institucionales de negociación, con el argumento de evitar mayores impactos en la movilidad, el comercio y la vida cotidiana.
Desde la mañana, el gobierno federal había insistido en mantener abiertas las mesas de diálogo, en un contexto donde las protestas evidencian el desgaste acumulado en sectores clave como el transporte y la producción agrícola.








