La mitad más pobre apenas posee 2% del patrimonio nacional
Ciudad de México.– En México, la desigualdad no solo persiste: se profundiza. Un informe del Observatorio Fiscal Internacional revela que menos de mil personas concentran cerca del 25% de toda la riqueza del país, mientras la mitad más pobre apenas accede al 2%.
El contraste no es menor.
México se posiciona como uno de los países con mayor concentración de riqueza en el mundo, en una región ya marcada por profundas brechas económicas.
Riqueza que crece arriba… y se estanca abajo
El estudio muestra una tendencia clara en las últimas décadas:
- La fortuna de los más ricos creció más de 400% en 26 años
- La riqueza de la mitad de la población prácticamente no avanzó
Mientras tanto:
- El 1% más rico concentra 43% del patrimonio
- El 10% más rico acapara 70%
- La mitad más pobre recibe apenas 7% del ingreso
Un sistema fiscal desigual
El problema no solo es la concentración, sino cómo se sostiene.
El sistema tributario mexicano es señalado como “altamente regresivo”:
- La mitad más pobre paga hasta 24% en impuestos
- El 10% más rico paga 16%
- El 1% más rico apenas 12%
En la práctica, quienes menos tienen aportan proporcionalmente más al Estado.
Los nombres del poder económico
Entre las mayores fortunas del país destacan:
- Carlos Slim y familia
- Germán Larrea
- Alejandro Baillères
En conjunto, las grandes fortunas superan los 500 mil millones de dólares, equivalente al PIB combinado de países como Chile y Uruguay.
¿Se puede revertir?
El informe plantea una alternativa: un impuesto mínimo a las grandes fortunas.
De aplicarse en México:
- Un impuesto del 2% generaría 10 mil millones de dólares anuales
- Con 3%, la recaudación subiría a 15 mil millones
Recursos que podrían financiar políticas públicas clave, como un sistema nacional de cuidados.
Contexto y claves
- México tiene una de las menores recaudaciones fiscales de la OCDE
- La desigualdad patrimonial sigue creciendo pese a reducción de pobreza
- La concentración de riqueza podría duplicarse hacia 2040
- El debate fiscal vuelve al centro de la discusión pública








