Escándalo Infantino-Trump revive las polémicas históricas de la FIFA. La decisión de permitir que el delantero estadounidense Folarin Balogun juegue tras la intervención del presidente Donald Trump desató una ola de críticas internacionales y reavivó los cuestionamientos sobre la independencia de la FIFA frente al poder político.
Trump presume haber influido en la FIFA
Durante una conferencia en la Casa Blanca, Donald Trump aseguró que solicitó personalmente a Gianni Infantino revisar la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun, expulsado en el partido ante Bélgica.
“Entiendo los deportes muy bien. Y eso no fue una falta, incluso ni siquiera una infracción. Solicité la revisión a la FIFA”, declaró Trump.
El mandatario también cuestionó públicamente al árbitro brasileño Raphael Claus, insinuando dudas sobre su actuación.
Aunque la FIFA sostuvo que la sanción no fue revocada sino suspendida por un año mediante una decisión de su Comisión Disciplinaria, el resultado práctico fue que Balogun quedó habilitado para disputar el siguiente encuentro.
UEFA y Blatter cuestionan la decisión
La polémica provocó una inmediata reacción de la UEFA, que calificó la determinación como un hecho sin precedentes.
“Expresamos nuestra incredulidad ante una decisión tan inédita, incomprensible e injustificable”, señaló el organismo europeo.
También el expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, criticó duramente a Gianni Infantino.
“El futbol nunca debe convertirse en un patio de recreo para el poder político”, escribió en sus redes sociales.
Infantino defiende la autonomía de la FIFA
Ante las críticas, Gianni Infantino reconoció que habló con Donald Trump, como suele hacerlo con otros jefes de Estado, pero negó haber intervenido directamente en la resolución disciplinaria.
El dirigente aseguró que el Comité Disciplinario actuó de manera autónoma y que la FIFA respeta las decisiones de sus órganos internos, aun cuando generen controversia.
Un nuevo capítulo en una vieja historia
El caso reavivó el debate sobre la influencia política en el futbol internacional.
La historia registra diversos episodios donde gobiernos han intervenido o intentado influir en decisiones deportivas.
Entre los antecedentes citados destacan:
- Italia 1934, cuando Benito Mussolini presionó para que la selección italiana conquistara la Copa del Mundo durante el régimen fascista.
- Argentina 1978, donde la dictadura militar utilizó el Mundial como instrumento de legitimación política, en medio de denuncias por violaciones a los derechos humanos.
- Chile 1962, cuando la FIFA levantó la suspensión de Garrincha para permitirle disputar la final del Mundial con Brasil.
Reino Unido también reclama trato igualitario
Tras conocerse el caso Balogun, políticos británicos solicitaron a la FIFA revisar también la sanción impuesta al defensor inglés Jarrell Quansah, expulsado durante el partido frente a México.
Aunque reconocieron que la tarjeta roja fue correcta, sostuvieron que, si la FIFA flexibilizó el castigo al delantero estadounidense, debería aplicar el mismo criterio a otros casos.
Impacto
La controversia ha colocado nuevamente a la FIFA bajo cuestionamientos sobre su independencia institucional y la influencia que pueden ejercer actores políticos en decisiones deportivas. El episodio revive uno de los principales desafíos históricos del organismo: garantizar que las reglas del futbol se apliquen con imparcialidad, al margen de presiones externas.








