La memoria de Antonio Orozco Michel: un país donde la represión nunca se fue

La memoria de Antonio Orozco

Por Jonatan Azbat Carrillo

En Culiacán, el exguerrillero reflexiona sobre la Guerra Sucia, la violencia actual y las luchas que siguen vigentes

En el marco de la proyección del documental “El vuelo que surcó la noche” en el Archivo Histórico del Estado en Culiacán, la memoria tomó voz propia.

La memoria de Antonio Orozco

A 50 años de la llamada Guerra Sucia en México, Antonio Orozco Michel,exmilitante de la Liga Comunista 23 de Septiembre,no habló desde la distancia del tiempo, sino desde la vigencia de los problemas que, asegura, siguen marcando al país.

Su testimonio, más que una narración histórica, se convirtió en una conversación directa sobre represión, desigualdad y lucha social.

La memoria de Antonio Orozco

“No ha cambiado: la represión sigue, solo se transformó”

Durante la entrevista, la postura fue clara desde el inicio. A la pregunta sobre si México ha cambiado en sus formas de control y violencia, la respuesta fue directa:

“No ha cambiado. Solo han cambiado las formas, pero sigue habiendo represión, violencia e intolerancia”.

Para Orozco Michel, las condiciones estructurales que dieron origen a la lucha en los años 70 siguen presentes, ahora bajo dinámicas más sutiles, pero igualmente profundas.

La fuga de Oblatos: “No fue desesperación, fue convicción”

Uno de los momentos más emblemáticos de su historia —y eje del documental— es la fuga del Penal de Oblatos en 1976.

Al recordar ese episodio, rechaza la idea de que haya sido un acto desesperado:

“Nosotros salimos para continuar la lucha, no para irnos a una vida normal”.

Explica que, aunque existía el riesgo real de morir, la decisión estaba tomada desde la convicción política y la necesidad de reincorporarse a la organización.

“Sabíamos que nuestra causa era justa y estábamos decididos a arriesgar”.

La memoria de Antonio Orozco

“El movimiento me salvó”: del abandono escolar a la conciencia política

Al hablar de sus inicios, Orozco Michel comparte un origen marcado por la desigualdad. Proveniente de una familia campesina migrante, tuvo que dejar la escuela a los 13 años para trabajar.

Ese contexto lo llevó a una etapa de incertidumbre personal, hasta que el movimiento estudiantil en Guadalajara cambió su rumbo.

“El movimiento me salvó. Yo ya estaba en riesgo de irme por otros caminos”.

Fue ahí donde encontró una explicación a la desigualdad social y una vía para organizarse colectivamente.

Juventudes y lucha social

Al ser cuestionado sobre las nuevas formas de activismo, el mensaje fue directo hacia las juventudes:

“Si no se organiza y no se lucha, no hay cambio”.

Aunque reconoce que el contexto actual es distinto, insiste en que la transformación no vendrá desde las instituciones, sino desde la organización social.

“La organización debe ser independiente, desde abajo, desde la comunidad”.

“México sigue en deuda”: sin justicia no hay cierre

Sobre la memoria histórica, Orozco Michel fue contundente al señalar que el país aún no ha saldado su deuda.

“Se reconocen los crímenes, pero no se castiga a los responsables”.

Para él, la falta de justicia frente a las violaciones a derechos humanos durante la Guerra Sucia refleja una impunidad que sigue vigente en la actualidad.

Nuevas luchas

Al abordar las luchas actuales, feminismo, diversidad sexual, derechos de personas con VIH y desapariciones, estableció un vínculo directo con las resistencias del pasado.

“Son luchas por derechos. Son justas”.

Sin embargo, también advirtió sobre la gravedad del contexto actual, especialmente en materia de desapariciones forzadas.

“No podemos aceptar que miles de jóvenes desaparezcan”.

Un documental para no olvidar y la memoria de Antonio Orozco Michel

La proyección de “El vuelo que surcó la noche”, nominada al Premio Ariel, formó parte de las actividades para conmemorar 50 años de estos hechos.

El evento, abierto al público y dirigido especialmente a la comunidad universitaria, buscó generar reflexión y mantener viva la memoria histórica.

“Ha cambiado poco… incluso estamos peor”

Al cierre, la reflexión fue tan directa como incómoda:

“Ha cambiado poco. Muy poco… incluso estamos peor”.

Para Antonio Orozco Michel, la violencia, la desigualdad y la impunidad demuestran que México no ha logrado romper con las estructuras que originaron las luchas del pasado.

Y su conclusión se mantiene firme:

“Si no hay lucha, no hay futuro”.

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