Ciudad de México. La crisis interna del PRI se profundiza. Diversos cuadros históricos del partido rechazaron las disculpas y la invitación de Alejandro Moreno Cárdenas para regresar al tricolor, y coincidieron en un punto: si quiere rescatar al partido, debe renunciar.
Las reacciones no se hicieron esperar luego de que el dirigente priista ofreciera una disculpa pública por agravios del pasado y abriera las puertas a militantes que se alejaron tras su reelección. Sin embargo, para muchos de ellos, el gesto llegó tarde… y por conveniencia.
“Desesperación”, no reconciliación
El exsecretario de Educación, Aurelio Nuño, fue uno de los más duros. Calificó el llamado de Moreno como “ridículo” y lo acusó de encabezar un liderazgo autoritario.
“El PRI ya no es lo que era… ya no hay cuadros ni ideas. Alito sabe que el partido está viviendo sus últimos días”.
Nuño sostuvo que el dirigente priista ha construido un partido a modo, rodeándose únicamente de perfiles afines y cerrando el paso a voces críticas.
Labastida: “que renuncie si quiere rescatar al PRI”
En la misma línea, el excandidato presidencial Francisco Labastida Ochoa fue contundente:
el PRI aún tiene militancia valiosa, pero está desmotivada por la permanencia de Moreno.
“Si quiere que el partido tome fuerza, debe renunciar”.
Labastida también acusó a “Alito” de modificar los estatutos del partido para perpetuarse en el poder, sin considerar ni a la militancia ni al país.
Sauri: sin cambio real, no hay retorno
Por su parte, Dulce María Sauri adoptó un tono más moderado, pero igualmente crítico. Señaló que el llamado a la reconciliación no tendrá eco si no hay un cambio profundo en la conducción del partido.
Aunque aclaró que no ha abandonado formalmente al PRI, admitió estar en una especie de “hibernación política”, reflejo del desencanto que existe en amplios sectores del priismo.
El contexto: un PRI en crisis
La confrontación interna se da tras la reelección de Alejandro Moreno, que provocó la salida o distanciamiento de varios liderazgos históricos, quienes acusaron que el partido fue “secuestrado” para fines personales.
Paradójicamente, el mismo dirigente que en el pasado llamó “traidores” y “cínicos” a estos perfiles, ahora les pide regresar para “fortalecer al partido”.
Para los expriistas, el cambio de tono no es casual.
Claves del conflicto
- “Alito” ofrece disculpas e invita a expriistas a volver
- Exdirigentes responden con rechazo y críticas
- Coinciden en que el PRI necesita cambio de dirigencia
- Señalan que el partido enfrenta una crisis estructural y de identidad








