En una decisión sin precedentes, un jurado en Estados Unidos ha declarado culpables a las plataformas Meta —matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp— y YouTube por generar adicción en menores mediante el diseño de sus servicios. El fallo, emitido en Los Ángeles, California, Estados Unidos, marca un antes y un después en la relación entre tecnología, salud mental y responsabilidad empresarial.
Tras semanas de deliberación, el jurado concluyó que ambas compañías actuaron con negligencia al desarrollar sistemas que fomentan la dependencia en niños y adolescentes, priorizando el tiempo de uso por encima del bienestar.
Indemnización millonaria y una segunda fase que podría agravar sanciones, Meta y YouTube pierden demanda
Como resultado del juicio, las empresas deberán pagar una indemnización de tres millones de dólares a la demandante, identificada como Kaley G. M., por daños emocionales y afectaciones económicas derivadas de su adicción a las plataformas.
Sin embargo, el caso no ha terminado. Se abrirá una segunda fase judicial en la que se analizará si existieron delitos adicionales como fraude o conducta maliciosa, lo que podría elevar significativamente las sanciones contra las tecnológicas.
Otro golpe en Nuevo México, Estados Unidos: multas por poner en riesgo a menores
El impacto legal no se limita a California. En un juicio paralelo en Nuevo México, Estados Unidos, un jurado también responsabilizó a Meta por priorizar ganancias sobre la seguridad de los menores, afectando su salud mental.
La sentencia fue aún más contundente: la compañía deberá pagar 375 millones de dólares en daños, reforzando la narrativa de que las plataformas digitales pueden ser responsables directas de consecuencias psicológicas graves.
El caso que encendió las alarmas: infancia conectada, dependencia extrema
La historia de Kaley G. M. se convirtió en el eje del juicio. Desde los seis años comenzó a consumir contenido en línea y, antes de la adolescencia, ya utilizaba múltiples redes sociales de forma intensiva.
Su situación llegó a niveles críticos: pasaba hasta 16 horas diarias conectada y desarrolló ansiedad, depresión y ataques de pánico cuando se le restringía el acceso al teléfono. Su familia denunció que las plataformas alteraron su comportamiento y capacidades cognitivas, comparando la adicción con un impacto químico en el cerebro.
Mark Zuckerberg declara por primera vez: defensa y polémica
El juicio también marcó un momento histórico con la comparecencia de Mark Zuckerberg, quien declaró por primera vez ante un tribunal.
El empresario defendió a su compañía argumentando que los menores de 13 años no deberían usar estas plataformas y que muchos usuarios falsean su edad para acceder. Además, aseguró que el objetivo de la empresa no es únicamente el lucro, sino también financiar investigación científica.
Aun así, el veredicto dejó claro que estos argumentos no fueron suficientes para deslindar responsabilidades.
Un precedente mundial la industria tecnológica frente a su mayor crisis legal
Este conjunto de juicios ya es comparado con los procesos contra la industria tabacalera en los años noventa. Más de 40 estados en EE. UU. han iniciado acciones legales similares, y se espera una ola de demandas por parte de familias, escuelas y organizaciones.
El fallo no solo representa una sanción económica, sino un precedente legal que podría redefinir cómo operan las plataformas digitales en todo el mundo, especialmente en lo relacionado con la protección de menores.
La pregunta ahora no es si habrá más demandas, sino cuán profundas serán las consecuencias para las grandes tecnológicas.








