¿Por qué ya no se hace filosofía?

Por Cruz González Astorga

La forma de mirar el mundo despende de la idea que se tenga de él; quienes nacieron antes del desarrollo de las comunicaciones mantienen rutinas alejadas de esa influencia, o en todo caso combinando este avance con los quehaceres diarios. Para explicarnos los sucesos del mundo actual es difícil sustraerse del flujo comunicativo que se transita por los distintos canales de comunicación.

Las generaciones surgidas en este auge tecnológico consideran que el mundo gira alrededor de un celular, y, por medio de le se explican la vida, el universo y la muerte (para todo hay tutoriales), y las razones de su existencia dependen de los usos que se hagan de ella.

Pese al avance en la tecnología de las comunicaciones, avance abrazado por la sociedad en aras de modernizarse, al igual que toda la producción de mercancías (la comunicación es también una mercancía donde, paradójicamente, los mejores dividendos se dan al censurar la información), hay regiones o zonas rezagadas del flujo tecnológico, particularmente las escuelas formadoras de ciudadanas y ciudadanos.

Todo este desparpajo de una sociedad estructurada para la gran producción con sus secuelas de marginados, las escuelas son el último reducto donde la tecnología no ha permeado como herramienta al servicio de la pedagogía, otra cosa es la adicción en maestros y alumnos, sin considerar las escuelas que carecen de electricidad, incluso de maestros.

El contraste entre la idea y el hecho en las aulas es la reproducción de la desigualdad social que se vive en nuestro país; el clasismo que desata oleadas de aprobación o rechazo en las redes sociales al emplearse una palabra o un juicio, no levanta indignación en el proceso educativo desigual, en la exclusión de miles de niños que trabajan en los campos agrícolas, y, si nos vamos más allá de nuestras fronteras, en la violación de la soberanía de los pueblos.

¿En qué mundo vivimos para que un psicópata como Trump (los desquiciados lo gobiernan) decida que “una civilización entera morirá”? ¿Quién le otorgó semejante poder de decisión para infringir usos y costumbres (y recursos naturales) de otras naciones? Y lo peor en este caso, la indiferencia de las llamadas naciones como la mexicana, porque una cosa es sacar desplegados, y otra detener el crimen que se comete sistemáticamente en Medio Oriente.

Seguimos siendo un país clasista que replica en las aulas el clasismo marcado en la sociedad y la estructura de gobierno. Y es quizá desde la perspectiva de las clases sociales como se puede comprender el arte de filosofar, el fracaso escolar o lo que he llamado en otro lugar, la educación de farándula, y desde luego las desigualdades sociales.

Viendo el mundo convertido en llamas por las guerras capitalistas que se instalan mediante la violencia donde pueden acrecentar sus ganancias, a nadie le ofendería el plantearse analizar las situaciones desde otras perspectivas o miradas, ya no lo que dice el Youtuber en su canal o el influencer en sus grabaciones de TikTok, no me refiero a las opiniones de lo y para lo inmediato, sino algo más profundo, de gran alcance.

A nadie le caería mal dejar de lado las premisas y concepciones aprendidas en las instituciones educativas (por muchos beneficios que hayan aportado), sobre todo eso de que si no tienes títulos no debes opinar, o aquella de si no tienes seguidores en las redes sociales son existes. Vale la pena preguntarse si tiene sentido el filosofar, o mejor aún, ¿sirve de algo la filosofía, el rumiar de los huesos de los hechos para extraer conclusiones de lo que fue y es el mundo?

Tal vez el planeamiento sea en sí un disparate, se trata de eso precisamente, puesto que el pensar o rumiar no conlleva un beneficio efectivo si sólo es pensamiento, si descansa exclusivamente en la cabeza del filósofo, la disparatada conlleva a ejercer la filosofía de otra manera, no sólo como pensamiento, sino…

Existe una tradición filosófica que data de miles de años, incluso antes de la antigua Grecia, y después del imperio romano, de la Alemania de Kant y Hegel y los enciclopedistas franceses como Diderot, pero ¿de qué ha servido todo ese bagaje de ideas y disertaciones en aulas universitarias o al aire libre si el mundo es cada vez más injusto y cruel?

Alguien podría objetar que sin el pensamiento clásico no existiría humanismo, y es verdad, un humanismo de carácter conceptual, no aterrizado a la vida de la mayoría de los integrantes de una población, o quién puede refutar que la revolución francesa de donde emana el liberalismo, fue una revolución para beneficiar a la clase burguesa, pero a invocar al pueblo francés. Sin embargo, ¿adónde nos ha llevado ese humanismo predicado en occidente? No pocos de los pensadores fueron cobijados o patrocinados por príncipes que le daban un toque de barniz ilustrado al reinado como pretenden los moneros y otros no moneros otorgarle ese buen visto al gobierno de Morena.

¿Quiere decir que la filosofía está al servicio del poder? No precisamente, es ahí donde llegamos al punto nodal de esta conversación, para que la filosofía no se le asocie a los gobernantes habría que realizarse desde otro lugar, donde se dan las contradicciones sociales o de clases.

No se malinterprete, no estoy diciendo que deje su bien decorado escritorio y surtida biblioteca para trasladarse “al calor de las masas” en la banqueta de la ciudad o el corral del campo, aunque un baño de pueblo no caería nada mal, se trata de filosofar desde donde surgen los conflictos sociales; en la economía política.

Esta nueva forma de hacer filosofía ya fue planteada en la tesis sobre Feuerbach por Carlos Marx, y posteriormente retomada por un astuto político y revolucionario llamado Lenin, pero de esta nueva manera de filosofar profundizaremos en la siguiente entrega con el apoyo del análisis realizado por Louis Althusser en su libro “Lenin y la filosofía”.

Aviso de responsabilidad:
Las opiniones expresadas en esta columna son exclusiva responsabilidad de quien las firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de este medio.

(Visited 30 times, 1 visits today)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close
Únete al
Canal