Washington. La Casa Blanca elevó otra vez el tono contra Irán y advirtió que Donald Trump “desatará el infierno” si Teherán no acepta un acuerdo para poner fin a la guerra en Medio Oriente. La amenaza fue lanzada por la vocera presidencial Karoline Leavitt, quien aseguró que el gobierno estadounidense considera que Irán ha sido “derrotado militarmente” y que, si no asume esa realidad, recibirá golpes todavía más duros.
Leavitt declaró en rueda de prensa que Trump “no fanfarronea” y que está preparado para golpear a Irán “más duro que nunca” si el régimen no cede. Al mismo tiempo, intentó dejar abierta la puerta diplomática al afirmar que las conversaciones entre ambos países siguen en marcha y que son “productivas”, aunque evitó confirmar detalles de un posible plan estadounidense para cerrar el conflicto.
La advertencia llega en un momento delicado. Reuters reportó que la guerra conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ya entró en su cuarta semana, mientras diversos países como Pakistán, Turquía y Egipto intentan mediar. AP, por su parte, informó que Irán rechazó una propuesta estadounidense de alto al fuego y presentó sus propias condiciones, lo que mantiene empantanada cualquier salida inmediata.
La Casa Blanca mezcla ultimátum y negociación
El mensaje de Washington intenta jugar en dos carriles al mismo tiempo: presión militar máxima y negociación abierta. Leavitt dijo que algunos reportes sobre un supuesto plan de 15 puntos enviado a Irán contienen “elementos de verdad”, pero aclaró que la Casa Blanca nunca confirmó ese plan completo y que no piensa negociar en público.
Eso confirma que Trump mantiene su vieja fórmula: amenazar con una escalada brutal mientras asegura que aún hay margen para un acuerdo. Ya en febrero había dado a Irán un plazo de 10 a 15 días para pactar, advirtiendo que de lo contrario vendrían “cosas realmente malas”.
Una guerra que también le pega a Trump
La amenaza llega además cuando el costo político del conflicto empieza a sentirse dentro de Estados Unidos. Reuters reportó esta semana que la aprobación de Trump cayó a 36 por ciento, su nivel más bajo desde que volvió a la Casa Blanca, afectado por el rechazo a la guerra y por el alza en los combustibles.
Es decir, el endurecimiento del discurso no sólo busca presionar a Irán. También intenta proyectar control frente a un conflicto que ya se está convirtiendo en problema doméstico para la propia Casa Blanca.
Línea del tiempo
- 19 de febrero de 2026: Trump dio a Irán un plazo de 10 a 15 días para cerrar un acuerdo o enfrentar “cosas realmente malas”.
- 28 de febrero de 2026: comenzaron los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra Irán.
- 25 de marzo de 2026: Karoline Leavitt advirtió que Trump “desatará el infierno” si Irán no acepta un acuerdo.
- 25 de marzo de 2026: AP reportó que Irán rechazó la propuesta estadounidense de alto al fuego y planteó sus propias exigencias.








