Por Jonatan Azbat Carrillo
Un proyecto que resiste y acompaña desde 2023
En un contexto marcado por la violencia, el abandono institucional y una profunda crisis humanitaria en la sierra sur de Sinaloa, el Festivalito Infantil en la Sierra se prepara para celebrar su cuarta edición este próximo 2 de mayo en la comunidad de Chirimoyos, en la sierra de Concordia.
La información fue compartida por la vocera de Periferia Subversiva, Rita Tirado, quien explicó que este proyecto nació en 2023 impulsado por dicha colectiva, Les Abonades y una red de organizaciones y voluntariado independiente.

“Es un proyecto que busca llevar alegría, pero también otras herramientas a las infancias que viven en territorios olvidados”, señaló.
De la sierra a la costa: una historia atravesada por la violencia
De acuerdo con Rita Tirado, la primera edición se realizó en Chirimoyos, Concordia, mientras que la segunda tuvo lugar en Mármol, en la sierra de Mazatlán.
Sin embargo, en 2024, el contexto de violencia obligó a modificar la sede.
“La narcoguerra estaba muy reciente, había eventos de violencia uno tras otro, muy fuertes, y decidimos no poner en riesgo a nadie”, explicó.
Ese año, el festival se trasladó a la Isla de la Piedra, en Mazatlán, bajo el nombre de edición “en la costa”, enfocándose también en una comunidad con altos niveles de rezago social.
Para este 2025, el festival regresa a Chirimoyos como una respuesta directa a la crisis humanitaria que atraviesa la sierra.
Mucho más que una fiesta, Festivalito Infantil en la Sierra: talleres, arte y herramientas para la vida
Aunque el formato incluye elementos tradicionales como piñatas, dulces y juegos, la propuesta del festival busca ir más allá del entretenimiento.
“Procuramos no solo llevar juguetes, sino también otras semillitas que les puedan funcionar en el futuro”, explicó Rita Tirado.
El programa contempla:
- Taller de educación socioemocional
- Taller de observación de bichos
- Taller de fomi moldeable
- Taller de pintura
- Taller de danza y movimiento lúdico
- Presentación de telas aéreas
Todas estas actividades son impartidas por talleristas y voluntariado que se suman de manera solidaria al proyecto.
Infancias que resisten en territorios olvidados
La vocera advirtió que actualmente las comunidades serranas enfrentan una situación crítica.
“Hay una crisis humanitaria, alimentaria, las fuentes de empleo se retiraron y muchas familias no tendrán oportunidad de festejar el Día de la Niñez”, señaló Rita Tirado.
Incluso, comentó que en algunas escuelas no se realizarán celebraciones debido a la precariedad en la que operan.
En ese contexto, el festival se convierte en un espacio de contención emocional y comunitaria para niñas y niños que crecen en medio de la incertidumbre.
Organización desde abajo: sin apoyo institucional
Uno de los puntos más contundentes que destacó Rita Tirado es la falta de acompañamiento institucional.
Desde el inicio del proyecto, las colectivas solicitaron apoyo en materia de seguridad a distintas instancias, sin obtener respuesta.
“Nos dimos cuenta que es una pérdida de tiempo y recursos estar metiendo oficios cuando no hay respuesta”, afirmó.
Ante ello, el festival se ha consolidado como un esfuerzo completamente autogestivo, sostenido por redes de apoyo ciudadano.
Convocatoria abierta: cómo sumarse al festival
Para hacer posible esta edición, se lanzó una convocatoria dirigida a la ciudadanía.
Las formas de apoyar incluyen:
- Donación de juguetes
- Apadrinamiento de piñatas
- Apoyo en alimentos
- Donación de desechables
- Aportaciones económicas para logística y traslados
También se habilitó una lista de Amazon para quienes se encuentran fuera de Mazatlán, así como un punto de acopio físico en Point Galería.
Un llamado urgente a la solidaridad
Finalmente, Rita Tirado hizo un llamado a la sociedad a sumarse a este esfuerzo.
“Estamos intentando hacer todo lo posible para que estas comunidades no se sientan abandonadas, porque lo están”, expresó.
El Festivalito Infantil en la Sierra no solo busca celebrar, sino resistir, acompañar y recordar que, incluso en medio de la crisis, la infancia merece espacios de alegría, cuidado y dignidad.









