Los recientes hechos de violencia registrados en Culiacán no solo han generado alarma social, sino que han vuelto a evidenciar la vulnerabilidad en la que viven miles de mujeres en Sinaloa. Así lo advirtió la presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, Tere Guerra, quien señaló que este tipo de episodios “sacuden” y obligan a replantear las acciones institucionales en materia de seguridad y prevención.
Esto ocurre luego de que la Fiscalía General del Estado (FGE) abriera una carpeta de investigación por feminicidio tras el hallazgo de cuatro mujeres sin vida en la colonia Centro de Culiacán, en las inmediaciones del mercado “Rafael Buelna”, durante la noche del lunes. Autoridades ministeriales, periciales y de investigación acudieron al lugar para procesar la escena, mientras que los cuerpos fueron trasladados al Servicio Médico Forense para su identificación.
La legisladora calificó como “lamentables” los acontecimientos recientes y subrayó que, históricamente, los momentos de mayor violencia contra las mujeres en el estado coinciden con periodos de confrontación entre grupos delictivos.
Violencia criminal agrava el riesgo para mujeres
Guerra explicó que existe un patrón claro en Sinaloa: cuando se intensifican los conflictos de seguridad, también aumentan los riesgos para las mujeres.
Recordó que los picos más críticos se registraron en los años 2010 y 2011, y advirtió que el contexto actual presenta señales similares. Tan solo en lo que va de 2026, hasta el mes de abril, se tiene registro de al menos 16 mujeres asesinadas, sin contar otros hechos violentos que también han cobrado vidas.
“Este tipo de ambientes de violencia social impacta directamente en la seguridad de las mujeres”, sostuvo.
Avances legales no frenan la realidad
La diputada reconoció que en los últimos años se han impulsado reformas importantes para combatir el feminicidio, incluyendo iniciativas para homologar criterios a nivel nacional, endurecer sanciones y fortalecer la atención a víctimas.
Sin embargo, advirtió que estos avances legislativos no han sido suficientes para contener la violencia en el terreno real.
“Paralelamente a que avanzamos en leyes y políticas públicas, siguen ocurriendo hechos que confirman que la problemática está vigente”, expresó.
Falta de presupuesto y capacidades institucionales
Uno de los principales retos, señaló, sigue siendo el fortalecimiento de las instituciones encargadas de investigar y sancionar la violencia contra las mujeres.
Guerra indicó que, aunque ha habido avances en infraestructura y atención —particularmente en Culiacán—, persisten rezagos importantes en otras regiones del estado, donde faltan ministerios públicos, peritos y personal especializado.
Esta falta de capacidades impacta directamente en la procuración de justicia y en la atención oportuna a las víctimas.
Sin impunidad, clave para frenar la violencia
La legisladora fue enfática al señalar que uno de los factores más importantes para evitar la repetición de estos crímenes es garantizar que no haya impunidad.
Destacó que cuando existen detenciones y sentencias condenatorias, se envía un mensaje claro que puede inhibir la violencia. No obstante, reconoció que aún hay casos en los que las sanciones no corresponden a la gravedad de los delitos, lo que genera inconformidad entre las familias de las víctimas.
Urge coordinación y enfoque integral
Guerra también apuntó a la necesidad de mejorar la coordinación entre autoridades estatales y federales, especialmente en casos donde pudiera haber vínculos con delitos del fuero federal.
Además, insistió en que la atención a la violencia contra las mujeres debe abordarse de manera integral, no solo desde la sanción, sino también desde la prevención, los protocolos de atención y una política pública con perspectiva de género en todos los niveles.
Violencia en Sinaloa reabre heridas
Finalmente, la diputada reconoció que, aunque en algunos momentos se han registrado cifras a la baja, hechos como los recientes reabren una herida que no ha cerrado en Sinaloa.
“Son eventos que nos sacuden y nos recuerdan que la crisis de seguridad sigue vigente y que las mujeres siguen siendo particularmente vulnerables”, concluyó.








