Ciudad de México. El pleno de la Cámara de Diputados aprobó en lo general una reforma constitucional que pone fin a las llamadas “pensiones doradas” en organismos públicos como Pemex y la CFE, al establecer un tope máximo cercano a los 70 mil pesos mensuales.
La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, modifica el artículo 127 constitucional y fue avalada con 458 votos a favor, en medio de un debate intenso entre oficialismo y oposición.
¿Qué cambia con la reforma?
El dictamen establece que las pensiones y jubilaciones del personal de confianza en:
- Empresas públicas del Estado (como Pemex y CFE)
- Organismos descentralizados
- Sociedades nacionales de crédito
- Fideicomisos públicos
👉 No podrán exceder la mitad del salario de la Presidencia de la República, es decir, alrededor de 70 mil pesos mensuales.
Además, se prevé ajustar pensiones ya otorgadas para alinearlas a este nuevo límite.
¿Quiénes quedan fuera?
La reforma contempla una excepción importante:
- Fuerzas Armadas no estarán sujetas a este tope.
Posturas encontradas
🔴 Morena y aliados
Defendieron la reforma como una medida de justicia social.
“Busca corregir la desigualdad y la injusticia de las pensiones”, sostuvo la diputada Haidyd Arreola.
El argumento central es eliminar privilegios en un contexto donde millones de trabajadores reciben pensiones muy bajas.
🔵 Oposición (PAN, PRI, MC)
Aunque varios coincidieron en eliminar excesos, criticaron:
- Posible retroactividad de la ley
- Violación a derechos adquiridos
- Impacto limitado en finanzas públicas
El PRI calificó la medida como “simbólica”, al representar apenas una fracción mínima del presupuesto.
¿A quién impacta?
Según el dictamen, la medida afectaría a aproximadamente 38 mil personas con pensiones superiores al nuevo tope.
Lo que sigue
La reforma aún debe discutirse en lo particular, donde podrían presentarse reservas, especialmente sobre:
- La retroactividad de la medida
- Posibles excepciones para ciertos trabajadores








