Ciudad de México. El llamado Plan B de la reforma electoral impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum avanzó en el Senado tras ser aprobado en comisiones con el respaldo de Morena y el Partido Verde, pero sin la participación del Partido del Trabajo (PT), lo que anticipa tensiones en su ruta hacia el pleno.
El dictamen fue avalado con 24 votos a favor y 11 en contra, superando así su primera etapa legislativa. La ausencia de los legisladores petistas en la sesión marcó un punto clave, ya que su respaldo será indispensable en la siguiente fase para alcanzar la mayoría calificada que requiere una reforma constitucional.
Revocación de mandato, el punto de quiebre
Uno de los temas centrales del dictamen es la revocación de mandato, que se mantiene sin cambios. La propuesta establece que este ejercicio se realice en el tercer o cuarto año del mandato presidencial, lo que permitiría que coincida con la elección intermedia de 2027.
Además, el proyecto faculta a la persona titular del Ejecutivo federal a promover el proceso y llamar a votar por su permanencia, un punto que ha generado diferencias con el PT, que busca eliminar esa disposición.
Choque político en el Senado
Durante la discusión, senadores de oposición —PRI, PAN y Movimiento Ciudadano— acusaron que la reforma abre la puerta para que la presidenta influya directamente en el proceso electoral.
El senador del PAN, Marko Cortés, sostuvo que la iniciativa “no resuelve los problemas de la democracia”, mientras que Ricardo Anaya advirtió que se generaría una competencia desigual.
Por su parte, Luis Donaldo Colosio (MC) señaló que permitir que la titular del Ejecutivo participe activamente en la revocación “compromete la equidad del proceso”.
Desde Morena, las críticas fueron desestimadas. Legisladores como Manuel Huerta defendieron la reforma bajo el argumento de que fortalece el principio de que “el pueblo pone y el pueblo quita”, mientras que Beatriz Mojica acusó a la oposición de defender privilegios.
PT se ausenta, pero Morena busca mantener la alianza
Aunque los legisladores del PT no acudieron a la votación, el coordinador de Morena, Ignacio Mier, difundió una fotografía con dirigentes del bloque oficialista, asegurando que la alianza con el PT y el Verde se mantiene.
Sin embargo, más allá del mensaje político, el dato duro es otro: sin los votos del PT, la reforma no puede avanzar en el pleno, lo que obliga a Morena a negociar en las próximas horas.
Lo que sigue
El dictamen será turnado a la Mesa Directiva del Senado y podría discutirse en el pleno en los próximos días. Ahí se definirá su destino, en un escenario donde la correlación de fuerzas obliga a acuerdos internos dentro del bloque oficialista.








