Caída de recursos coincide con endurecimiento editorial contra la 4T
Ciudad de México.– La disputa entre el gobierno federal y los grandes medios no se explica solo en el terreno político. Detrás del tono cada vez más confrontativo, hay un factor menos visible pero determinante: el dinero.
Un recorte sostenido en el gasto de publicidad oficial durante los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación ha reducido de manera drástica los ingresos de algunos de los principales corporativos mediáticos del país, particularmente aquellos identificados como opositores.
El cambio no es menor. Es estructural.
De miles de millones a cifras marginales
De acuerdo con un análisis de Julio C. Roa, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto empresas como Televisa llegaron a recibir más de mil 500 millones de pesos anuales por publicidad oficial, con picos superiores a los 2 mil millones en 2018.
Para 2025, ya bajo la administración de Claudia Sheinbaum, ese monto habría caído a alrededor de 153 millones.
El contraste es aún más drástico en otros casos.
TV Azteca pasó de recibir más de mil 600 millones de pesos en el último año del gobierno peñista a cero pesos en 2025. Radio Fórmula redujo sus ingresos de más de 500 millones a apenas 65 millones, mientras que El Universal pasó de casi 470 millones a una cifra cercana al millón de pesos.
Más que un ajuste, se trata de un cambio de modelo.
El fin de una relación histórica
Durante décadas, la publicidad oficial funcionó como un mecanismo de financiamiento clave para los medios, generando una relación de dependencia con el poder político.
La reducción de estos recursos rompe ese esquema.
El nuevo modelo, según el análisis, busca limitar el gasto público en comunicación social y redefinir los criterios de asignación, alejándose de prácticas que históricamente beneficiaron a grandes corporativos.
Crítica o reacción
En este contexto, el endurecimiento de las líneas editoriales y el aumento de críticas hacia el gobierno federal adquieren otra lectura.
La investigación plantea que la pérdida de ingresos pudo haber influido en la postura de algunos medios y espacios de opinión, donde el tono crítico se ha intensificado en los últimos años.
No es solo una disputa ideológica.
También es una disputa por recursos.








