Ciudad de México, 6 de enero de 2025. Ken Salazar, embajador de Estados Unidos en México, se despidió de su cargo con un mensaje de optimismo hacia la nueva administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque deja tras de sí una relación bilateral marcada por tensiones y declaraciones controvertidas.
En su última conferencia de prensa, Salazar evitó proporcionar detalles sobre la detención de Ismael “El Mayo” Zambada, líder histórico del Cártel de Sinaloa, quien fue capturado en El Paso, Texas, el pasado 25 de julio.
A pesar de reiteradas solicitudes por parte de los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, el embajador señaló: “El proceso legal sigue, contra esos capos; el proceso continuará, y se verán los resultados en los meses y años adelante”.
Críticas a “abrazos no balazos”
El diplomático no dejó pasar la oportunidad de criticar nuevamente la estrategia de seguridad de López Obrador, conocida como “abrazos no balazos”. Salazar sentenció que dicha política “no funcionó” y reprochó al expresidente por culpar a Estados Unidos de la violencia desatada en Sinaloa tras la captura de “El Mayo”.
“El echarle la culpa a otros no es lo que se requiere para llegar a la seguridad”, afirmó en noviembre, cuando también señaló que el gobierno mexicano rechazó una inversión de 22 millones de dólares ofrecida por Estados Unidos para mejorar estrategias de seguridad.
Optimismo hacia Sheinbaum y García Harfuch
A pesar de las tensiones con la administración pasada, Salazar expresó confianza en que el gobierno de Sheinbaum y el secretario de Seguridad Federal, Omar García Harfuch, lograrán avances en temas como violencia, migración y cooperación económica. “Tengo mucho optimismo en la presidenta Sheinbaum y en Omar García Harfuch”, declaró, al referirse a los desafíos de seguridad en estados como Morelos, Tijuana, Tamaulipas, Sinaloa y Chiapas.
Reformas y tensiones diplomáticas
Durante su gestión, Salazar se posicionó en contra del llamado “Plan C” y otras reformas impulsadas por López Obrador, argumentando que podrían desincentivar la inversión extranjera y poner en riesgo el T-MEC. Incluso, llegó a advertir que dichas reformas abrirían la puerta al narcotráfico en el sistema judicial mexicano.
El embajador también señaló que su relación con López Obrador se deterioró desde febrero de 2024, sin una causa clara, aunque descartó que fuera por sus críticas a la reforma judicial.
Prioridades del próximo gobierno estadounidense
En su despedida, Salazar reiteró que la lucha contra el crimen organizado será una prioridad para el siguiente gobierno de Estados Unidos. Además, insistió en reforzar la cooperación binacional en seguridad y economía, subrayando que estos temas son esenciales para la estabilidad de la región.
La partida de Salazar cierra un capítulo complejo en las relaciones entre ambos países, dejando tanto logros como desafíos pendientes en materia de seguridad y colaboración bilateral.








