La proporción de jóvenes de 18 a 24 años que no estudian ni tienen empleo disminuyó de 23% en 2015 a 19% en 2025, de acuerdo con la OCDE. La reducción estuvo impulsada principalmente por una mayor incorporación de las mujeres a la educación y, en menor medida, al mercado laboral.
Ciudad de México, 29 de septiembre de 2026.— La proporción de jóvenes mexicanos que no estudian ni trabajan se redujo cuatro puntos porcentuales durante la última década, al pasar de 23% en 2015 a 19% en 2025, de acuerdo con el informe Panorama de la Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
La reducción se concentró principalmente entre las mujeres jóvenes, cuya proporción fuera de la educación y del empleo disminuyó de 37% a 29% en diez años.
En contraste, entre los hombres de 18 a 24 años el indicador pasó de 9% a 10%.
8 de cada 10 jóvenes estudian, trabajan o hacen ambas cosas
Los datos muestran que la mayoría de los jóvenes mexicanos de entre 18 y 24 años se encuentran incorporados al sistema educativo, al mercado laboral o a ambos.
El 42% trabaja, otro 29% se dedica exclusivamente a estudiar y 10% combina los estudios con un empleo.
El restante 19% se encuentra fuera de la educación y del empleo, una proporción que todavía supera el promedio de 14% registrado entre los países de la OCDE.
El término popularmente conocido como nini proviene del concepto estadístico NEET —Not in Education, Employment, or Training—, utilizado para identificar a personas jóvenes que no se encuentran estudiando, trabajando o recibiendo capacitación. El indicador puede incluir también a jóvenes que buscan activamente un empleo.
Mujeres impulsan la reducción
El principal cambio de la última década ocurrió entre las mujeres.
En 2015, 35% de las jóvenes estudiaba; para 2025, la proporción aumentó hasta 41%, un crecimiento de seis puntos porcentuales.
También aumentó su incorporación al empleo: la proporción de mujeres jóvenes trabajando pasó de 28% a 30%.
Entre los hombres, en cambio, prácticamente no hubo cambios: la proporción estudiando permaneció en 37%, mientras quienes trabajaban se mantuvieron alrededor del 53%.
Pese al avance, México todavía registra una elevada proporción de mujeres jóvenes fuera de la educación y del mercado laboral: con 29%, ocupa el tercer nivel más alto entre los países de la OCDE, detrás de Turquía, con 43%, y Colombia, con 34%.
México, con baja inversión por estudiante
El informe de la OCDE también advierte sobre las condiciones del sistema educativo mexicano.
México registra la inversión pública por estudiante de tiempo completo más baja de la OCDE, con menos de 3 mil dólares por alumno.
La diferencia frente a otros integrantes del organismo es considerable. En Luxemburgo, por ejemplo, la inversión pública se aproxima a los 35 mil dólares por estudiante.
Hasta 31 alumnos por profesor en secundaria
México también presenta algunas de las proporciones más altas de estudiantes por profesor contratado.
En secundaria se registran 31 alumnos por profesor, la cifra más elevada entre los países de la OCDE. En primaria son 23 estudiantes por docente y en preparatoria 22.
En primaria sí se observa una disminución durante la última década, al pasar de 27 a 23 alumnos por profesor.
Así, los datos de la OCDE muestran dos tendencias: menos jóvenes mexicanos se encuentran fuera de la educación y el empleo que hace una década, principalmente por el avance de las mujeres, pero el país mantiene rezagos en inversión educativa y una proporción de jóvenes sin estudiar ni trabajar superior al promedio de la organización.








