La ASE no afirma que se hayan “robado” 13.9 millones de pesos. Lo que sí documenta son 36 pliegos de observaciones por 13 millones 976 mil pesos, en los que presume posibles daños o perjuicios a la Hacienda Pública municipal por gastos que no fueron suficientemente justificados, recursos utilizados para fines distintos, anticipos no recuperados y otras irregularidades.
Elota, Sinaloa.- La discusión sobre la Cuenta Pública 2025 de Elota no puede reducirse a si alguien “se robó” o no el dinero. El Informe Individual de la Auditoría Superior del Estado (ASE) permite conocer exactamente qué encontró el órgano fiscalizador y por qué existen casi 14 millones de pesos bajo observación.
El resultado global es contundente: la ASE obtuvo 130 resultados, de los cuales solamente 43 quedaron sin observación. Otros 87 resultados quedaron con observaciones, es decir, alrededor de dos terceras partes de los aspectos revisados presentaron algún señalamiento. Además, la Auditoría promovió 36 pliegos de observaciones, cuyo importe acumulado asciende a 13 millones 976 mil 736.87 pesos.
No es lo mismo una observación que afirmar que alguien robó
Aquí está la diferencia central frente a la defensa política del Ayuntamiento.
La ASE define los pliegos de observaciones como acciones mediante las cuales se determina en cantidad líquida un posible daño o perjuicio a la Hacienda Pública. Por tanto, los 13.9 millones no constituyen por sí mismos una sentencia de robo ni significan automáticamente que el dinero haya terminado en el bolsillo de algún funcionario.
Pero tampoco significa que la auditoría simplemente haya encontrado errores menores de papeleo.
El Ayuntamiento tendrá que aclarar, justificar o solventar las operaciones señaladas por la ASE. Mientras eso no ocurra, los montos permanecen como posibles afectaciones al erario.
3.7 millones entregados como anticipos a proveedores
Uno de los señalamientos más fuertes localizado en el informe corresponde a 3 millones 746 mil 886.35 pesos.
La ASE señala que el Ayuntamiento realizó pagos con recursos públicos por concepto de anticipos a proveedores que, al cierre del 31 de diciembre de 2025, no habían sido comprometidos, devengados ni recuperados.
Además, esos recursos tampoco habían sido reintegrados a la Tesorería municipal a más tardar el 15 de enero de 2026.
Por esa razón, la Auditoría emitió un pliego de observaciones y señaló expresamente que “se presume un daño o perjuicio, o ambos, a la Hacienda Pública”. También promovió una posible responsabilidad administrativa para investigar las acciones u omisiones de los servidores públicos involucrados.
Es decir, la discusión no es necesariamente que esos 3.7 millones hayan sido “robados”, sino que el Ayuntamiento debe acreditar qué ocurrió con dinero público entregado anticipadamente a proveedores y que no había sido recuperado en los plazos correspondientes.
Pagaron renta de maquinaria sin acreditar suficientemente los trabajos
Otro caso corresponde a 324 mil 800 pesos pagados por arrendamiento de maquinaria pesada.
La Auditoría encontró que faltaban elementos para justificar el gasto: reportes de los trabajos realizados, constancias de entrega-recepción que acreditaran su ejecución efectiva, análisis de costo horario y el acta de autorización del Comité de Adquisiciones.
Incluso detectó que los contratos no especificaban las comunidades, colonias o zonas rurales donde supuestamente se realizarían los trabajos de suministro de agua.
La ASE volvió a utilizar la misma figura jurídica: presunción de daño o perjuicio a la Hacienda Pública.
Asesorías pagadas sin comprobar los trabajos realizados
El informe también incluye un pliego por 245 mil 117.06 pesos correspondientes a servicios profesionales de asesoría.
¿Qué faltó?
De acuerdo con la ASE, el Ayuntamiento no presentó los entregables de los servicios o trabajos realizados, los documentos que justificaran la necesidad de contratar las asesorías ni las correspondientes constancias de entrega-recepción.
Por ello, la Auditoría consideró que existían elementos para presumir una afectación al erario y emitió tanto un pliego de observaciones como una promoción de responsabilidad administrativa.
Recursos del Predial Rústico utilizados para otro propósito
Otro señalamiento resulta especialmente relevante porque no necesariamente cuestiona que el servicio se haya realizado, sino el origen y destino del dinero.
La ASE observó 133 mil 469.60 pesos utilizados para limpieza y mantenimiento preventivo de parques en comunidades rurales como Tanques, Rincón de Ibonia, Casas Grandes y Tayoltita.
El problema detectado fue que esos recursos provenían del Impuesto Predial Rústico y, de acuerdo con la Auditoría, no se utilizaron para el fin previsto por la normativa: inversión pública en el medio rural.
Por ello también se emitió un pliego de observaciones por presunto daño o perjuicio.
Hasta alimentos aparecen entre los gastos observados
La revisión encontró además 78 mil 323.20 pesos pagados por alimentos para elementos de Seguridad Pública y Tránsito municipal, estatal y federal durante la Feria Ganadera 2025, así como para personal que participó en operativos de seguridad en playas.
El problema nuevamente fue la comprobación.
Según la ASE, faltó la relación firmada de las personas que consumieron los alimentos y evidencia fotográfica que justificara el gasto. Por ello se emitió otro pliego de observaciones por posible afectación a la Hacienda Pública.
La auditoría encontró problemas más allá de los 13.9 millones
Los señalamientos no se limitan a operaciones con montos sujetos a recuperación.
La ASE detectó también deficiencias administrativas y presupuestales. Por ejemplo, el Ayuntamiento presentó un Presupuesto de Egresos por 268.9 millones de pesos, mientras que la Ley de Ingresos contemplaba 269.8 millones, generando una diferencia de 960 mil 523 pesos.
También determinó que el gasto en Servicios Personales superó el límite permitido en aproximadamente 2 millones 466 mil pesos, sin que el Ayuntamiento proporcionara la documentación que justificara dicho incremento conforme a las excepciones establecidas en la Ley de Disciplina Financiera.
En obra pública, la Auditoría encontró además deficiencias en el Programa Anual de Obras 2025: no contemplaba adecuadamente acciones, resultados esperados, terminación de obras en proceso, obras inconclusas ni trabajos complementarios necesarios para su funcionamiento.
Entonces, ¿se robaron o no los 13.9 millones?
El informe no dice que el presidente municipal se haya robado 13.9 millones de pesos, ni permite afirmarlo como un hecho.
Lo que sí dice la Auditoría es algo distinto y jurídicamente muy relevante: existen 36 pliegos de observaciones por 13 millones 976 mil 736.87 pesos derivados de operaciones en las que se presume daño o perjuicio a la Hacienda Pública.
Entre los casos documentados aparecen anticipos a proveedores no recuperados, servicios y asesorías sin documentación suficiente para acreditar los trabajos, recursos ejercidos para fines distintos a los previstos y gastos cuya justificación resultó insuficiente.
Por eso, frente al argumento de que “no se robó el dinero”, la pregunta que deja abierta el propio informe de la ASE es otra:
¿Puede el Ayuntamiento de Elota comprobar y solventar cada uno de los casi 14 millones de pesos que la Auditoría mantiene bajo observación?
Esa será la diferencia entre una irregularidad finalmente aclarada y recursos públicos cuyo posible daño al erario termine por confirmarse.








