El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a colocarse en el centro de la polémica durante la ceremonia de premiación de la final de la Copa del Mundo 2026, al asumir un papel protagónico que tradicionalmente corresponde a las autoridades de la FIFA y a los representantes del país anfitrión.
Durante la entrega de medallas y del trofeo, Trump permaneció al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, mientras también asistían la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, los otros dos países organizadores del torneo.
Acaparó la ceremonia
El mandatario estadounidense participó activamente en la entrega de medallas a árbitros, subcampeones y campeones, además de entregar junto con Infantino el trofeo al capitán de España.
La imagen que más llamó la atención ocurrió cuando Trump permaneció sobre el escenario durante la tradicional fotografía del campeón levantando la Copa del Mundo, compartiendo el momento con los jugadores españoles mientras estallaban los fuegos artificiales.
Una relación cercana con la FIFA
La presencia de Trump en la ceremonia alimentó las críticas sobre la cercanía entre el mandatario y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
Durante el Mundial, Trump ya había generado controversia tras revelar que llamó personalmente a Infantino para solicitar la reconsideración de una expulsión que afectaba a la selección de Estados Unidos, además de recibir un reconocimiento de la FIFA durante el sorteo del torneo.
Las imágenes de la premiación reavivaron el debate sobre el papel que desempeñó el mandatario estadounidense durante el campeonato y el nivel de protagonismo que la FIFA le permitió asumir en uno de los momentos más emblemáticos del torneo.








